Antes de escribir , pienso, antes de pensar , siento
lunes, 25 de abril de 2011
domingo, 10 de abril de 2011
Destinados a ser lo que nunca fuimos
Siempre te gustó ser de esos amores no correspondidos, te gustaba llevarle la contra a la sociedad. Llevabas dentro tuyo un anarquismo feroz que ladraba pero no mordía. Ese pelo alborotado donde se enredaban tus sueños al salir, y ese caminar de tus pies descalzos que hacía preguntar ¿por que lo hacías? A lo que siempre se escuchaba tu respuesta de que te gustaba sentir el peso de las dudas en cada paso que dabas. Enamorada de la vida y de tus creencias en el transcurrir de los años me conociste por error, aunque siempre he creído que a Dios le gusta equivocarse para sentír ese misterio de no saber que podrá pasar. De esa forma bautice a nuestro encuentro repentino (que de repentino no tiene nada, ya que fue voluntad mía conocerte) como una equivocación de Dios.
Antes de saber de tu existencia, yo tenía un nombre, un numero de cédula, una identidad, una ideología, etc… Todas esas cosas ridículas que yo valoraba y que no te costó nada borrar de mi cabeza. Después de conocerte fui y seré algo que no sabe que es. Pero que no siente miedo de serlo cuando esta junto a tí, correspondiste a esta moción y siempre sentiste gran gusto en salir conmigo… Salíamos… Salíamos mucho… y de tanto salir algo entro en mí, golpeo fatalmente cerca del esternón y entró irrespetuosamente en el mismo lugar donde guardaba recuerdos de meses pasados. Me hice de oídos sordos a tus amenazas, esas que repetías con una sencillez única proveniente de tí -No te vayas a enamorar- Me lo dijiste hasta el cansancio, tanto que en mi psicología inversa vi necesario caer profundamente enamorado de algo que no tenia piernas para caminar a un futuro.
A tu buena suerte pasó el tiempo y fui cobarde, nunca hable de mas, ni busque la forma de decirtelo. Pero sentía no muy dentro mío algo muy incomodo, sentía que ya estabas enterada de todo, no sospechaba que no sabias sino que no te importaba. Pero a este sentimiento mío sobre tu quemeimportismo le atacaba brutalmente tu cariño inesperado hacia mí, parecíamos algo que nunca fuimos y fuimos algo que nunca debió ser. La sociedad nos vio con ojos de amor y yo bailaba contigo en mis sueños, mientras escuchaba "si tu atreves" de Luis Miguel en el fondo de mi cabeza hueca. Confieso haberte escrito unos poemas y haberte dedicado unas canciones que nunca salieron de mi boca. Me prometí de la forma mas cursi hacerte felíz sin esperar nada a cambio y de misma forma para alcanzar tu felicidad decidí dejarte libre de algo a lo que nunca estuviste presa.
Abrir un viejo álbum de fotos y verte de nuevo hace sentir sobre este cuerpo avejentado, el palpitar de un corazón al cual le pesa los años. -Ya no estoy para esto- me repetí una vez mas y decidí cerrarte lentamente. Te ví dentro del cuerpo de mi esposa, sonreí y me prometí ser feliz por unos años mas sin extrañarte.